viernes, 20 de enero de 2012

Santificaras las fiestas, No, the economy, stupid (Bill dixit)

El tercer mandamiento de la ley de Dios manda santificar las fiestas; o sea descansar en ellas de nuestro trabajo para poder dedicar a Dios y a la familia el tiempo necesario.


Ya en los tiempos antiguos, Dios había mandado a los Israelitas dejar de trabajar un día a la semana, el día del sábado, para que pudieran descansar y dar culto a Dios. Así, por ejemplo, en el libro del Éxodo leemos : "Recuerda el día del sábado para santificarlo. Seis días trabajarás y harás todos tus trabajos, pero el día séptimo es día de descanso para el Señor, tu Dios. No harás ningún trabajo" (Ex.20,8-10). Y "El día séptimo será día de descanso completo, consagrado al Señor" (Ex.31,15).

¿A que viene esto? Ojito la traca que dio esta santa institución llamada Iglesia Católica invocando el quebrantamiento de no se sabe cuantos preceptos y mandamientos con la leyes del extinto Gobierno Zapatero, (lo de extinto también si quieren se lo agradecen al Altísimo).

Un día todos a la calle que si sobre la Ley Orgánica 2/2010, de 3 de marzo, de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo (grosero aborto para ellos y guarras ellas), otro día contra la Ley 13/2005, de 1 de julio, por la que se modifica el Código Civil en materia de derecho a contraer matrimonio (sí, sí la de los maricones), otro día más que si contra la Ley de la Memoria Histórica, Ley 52/2007 de 26 de Diciembre (la de los putos rojos), otro día...

En fin fueron ocho intensos años en que la calle era suya (en copropiedad con el difunto Don Manuel Fraga), en que movilizaron a miles y miles de fervientes católicos, en que desafiando al clima clamaban por cualquier calle o plaza de esta País contra fragrantes quebrantamientos de la Ley Mosaica.
Legal por supuesto, ¿legítimo?. A la espera estoy de ver la reacción de la jerarquía católica ante la amenaza, en forma de Ley, que la Lidere, S.A. pretende aprobar para convertir esta Comunidad en un bazar 24 horas abierto.

¿Ustedes que creen?, y recuerden a Juan 20:24-29

"Si no veo en sus manos la señal de los clavos y meto mi dedo en el lugar de los clavos, y meto mi mano en su costado, no creeré." Ocho días después, Tomás toca con sus propias manos las heridas de Jesús en las manos y en su costado. Jesús le recrimina haber necesitado ver para creer. Siento llevar la contraria pero lo dicho: ya veremos.

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