martes, 14 de abril de 2009

A la calle que ya es hora de pasearnos a cuerpo

Todavía al día de hoy no he sido capaz de encontrar sentido alguno a la remodelación ministerial del ZP. Si quiera los llamados medios afines han encontrado mediana explicación a lo acontecido. El efecto pretendido no se visualiza, así que habrá que esperar prudentemente a ver de que va la movida pero, a tenor de los datos publicados recientemente, la coyuntura con la que se encuentra el nuevo Gobierno y con la que comienza el segundo trimestre del año no puede ser más desoladora. La secuencia de datos que van proporcionando los servicios de estudios privados y públicos es, en cada caso, peor que la anterior, y todas las cifras, sin excepción, empeoran el cuadro macroeconómico del Gobierno. Hace un mes el servicio de estudios del BBVA pronosticó una caída de la economía española en el año en curso del 2,8% y una tasa de paro del 17,7% en 2009. A buen seguro se alcanzará el 20% más pronto que tarde. La Fundación de las Cajas de Ahorro (Funcas) sitúa la caída al 3%. La que se avecina es la peor caída en su producto interior bruto desde el final de la Guerra Civil (un 3%). Los fríos números se traducen en 4,5 millones de parados. Según un estudio privado, 4,5 millones de parados significan una morosidad media en el sistema financiero de alrededor del 9%, lo que entraña que una docena o más de entidades del sector entrarán en pérdidas. ¿Han sido elegidos los mejores para esta coyuntura? El próximo domingo, ¿Cómo interpretará el Gobierno las señales que desde la calle le harán los trabajadores y trabajadoras? Como dice el clásico: estaremos atentos.

miércoles, 1 de abril de 2009

70ª Aniversario del Comienzo de los Años Oscuros

"Fue en España donde los hombres aprendieron que es posible tener razón y aun así sufrir la derrota. Que la fuerza puede vencer al espíritu y que hay momentos en que el coraje no tiene recompensa. Esto es sin duda lo que explica por qué tantos hombres en el mundo consideran el drama español como su drama personal" Albert Camus POR LA MEMORIA HISTORICA. SALUD Y REPUBLICA

Adios a un demócrata

Raúl Alfonsín, el ex presidente que sentó en el banquillo a los 15 jefes militares que protagonizaron la feroz dictadura argentina, acusados de 30.000 asesinatos y desapariciones, falleció ayer, a los 82 años, en su domicilio de Buenos Aires. Alfonsín, el único presidente de la democracia argentina que no ha tenido que vérselas en los tribunales por acusaciones de corrupción, recibió en los últimos años de su vida el respeto de casi todas las facciones políticas, que le reconocieron finalmente su enorme tarea para asentar la democracia en momentos muy difíciles y su extraordinaria honestidad personal. En plena dictadura militar, Alfonsín ayudó a fundar la Asamblea Permanente en Defensa de los Derechos Humanos y se hizo cargo de multitud de casos de desaparecidos. El fue también uno de los poquísimos políticos argentinos que en 1982, en medio de la euforia general por la "recuperación" de las Malvinas, se negó a participar en un acto "patriótico" organizado por los militares en las islas. Para él, aquella guerra fue "una aventura demencial". Alfonsín puso en marcha una Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas, presidida por el escritor Ernesto Sábato, que elaboró el impresionante informe Nunca Más. Era la primera vez que los responsables de un golpe militar no se iban tranquilamente a sus casas, a disfrutar de sus pensiones y rapiñas. Alfonsín entregó el poder, cinco meses antes de acabar su mandato, al peronista Carlos Menem. Por primera vez, Argentina era escenario de un traspaso democrático y legal del poder. "Le voté, luego le critiqué y ahora me arrepiento". La frase, de unas de las cientos personas que llamaron ayer a las radios argentinas para expresar su homenaje a Alfonsín, refleja bien el sentir de muchos argentinos. defensa de la democracia y el diálogo. Alfonsín fue efectivamente un hombre de diálogo y de paz (promovió el decisivo tratado con Chile sobre el Canal Beagle) y un decidido partidario de la unificación latinoamericana (fue uno de los creadores de Mercosur). "La democracia", decía, "es un proyecto de largo plazo. No importa cómo me juzgue a mí la historia. Lo que importa es que haya ayudado a salvaguardar la democracia". Esa fue su obsesión. Fuente: diario "El País"